Resumen: Gobierno de Cuba presenta hoja de ruta económica 2026 para enfrentar crisis

LA HABANA, 1 abr (Xinhua) — El Gobierno cubano publicó hoy en los principales medios del país la versión actualizada del Programa Económico y Social para 2026, un documento que busca guiar las transformaciones necesarias en la isla en un escenario complejo marcado por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra la isla desde hace más de 60 años. El primer ministro Manuel Marrero Cruz anunció en su cuenta en la red social X que la elaboración del programa contó con el análisis de más de dos millones de personas de diversos sectores de la sociedad cubana. “Corresponde ahora, a cada nivel, la actualización con objetividad de las acciones a desarrollar, y que el Programa se convierta en herramienta de trabajo, como hilo conductor para alcanzar las necesarias transformaciones económicas en el complejo escenario que enfrenta el país”, escribió Marrero. El texto, que define la planificación para la gestión de crisis, se presenta como “brújula” y “hoja de ruta” para reimpulsar la economía, y reconoció que la nación caribeña enfrenta distorsiones críticas, desequilibrios macroeconómicos internos y severos impactos externos que amenazan la estabilidad y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo trazados para 2030. El programa establece 10 objetivos generales respaldados por 111 metas específicas y 505 acciones concretas. Las autoridades han priorizado la creación de un entorno macroeconómico que favorezca la actividad productiva, el incremento de los ingresos externos y el aumento de la producción nacional, con especial atención en los alimentos, en un país que importa una parte significativa de lo que consume. El documento señala que “los alimentos más seguros serán siempre los que seamos capaces de producir” y para ello, el Gobierno planea incrementar las cosechas de viandas, hortalizas, granos y frutas, así como elevar la producción de leche, huevos y carnes. El Gobierno de la nación caribeña también ha puesto el foco en la soberanía energética, considerada en la actualidad como una prioridad nacional cuando Estados Unidos impone un cerco energético contra la isla. Las acciones incluyen la recuperación de la capacidad de generación eléctrica, con la meta de alcanzar 850 megavatios en generación distribuida y 1.400 megavatios en las termoeléctricas que utilizan combustible nacional. También prevé acelerar la transición hacia fuentes renovables, con la instalación de nuevos parques solares fotovoltaicos. El programa señala que el año 2026 ha comenzado con una marcada fractura en el orden global y que Estados Unidos refuerza su pretensión de reimplantar la Doctrina Monroe, establecida en 1823 por el presidente estadounidense James Monroe, y que establece que “América es para los americanos”, entendidos estos como los estadounidenses. “La agresión del gobierno de los Estados Unidos no es nueva y ha escalado progresivamente en los últimos años y de modo despiadado en las últimas semanas, al pretender bloquear absolutamente el suministro de combustibles a nuestro país”, advierte el texto. Ante este escenario, el Gobierno cubano ha aprobado directivas específicas para enfrentar un desabastecimiento agudo de combustibles para garantizar la vitalidad del país sin renunciar al desarrollo y minimizar el impacto de las afectaciones sobre la población, potenciando el uso de recursos endógenos y diversificando las vías para generar ingresos en divisas. En el frente externo, Cuba se ha propuesto incrementar y diversificar sus exportaciones de bienes y servicios con la aspiración de superar los 9.968 millones de dólares en ventas al exterior, con prioridad en sectores como el níquel, el tabaco, los productos biofarmacéuticos, los servicios turísticos y los servicios médicos. El programa también contempla la consolidación de las políticas sociales como un elemento distintivo del modelo cubano, al establecer la necesidad de garantizar la protección a personas, familias y comunidades en situación de vulnerabilidad, con especial atención a los desafíos demográficos, el empoderamiento de la mujer y la atención a la niñez, la adolescencia y las juventudes. El Gobierno ha establecido metas concretas en ese ámbito, como la cobertura médica al 95 por ciento de la población, la disponibilidad del 50 por ciento de los medicamentos del cuadro básico y la incorporación al estudio o trabajo de jóvenes desvinculados. La transformación del sistema empresarial constituye otro de los ejes del programa, que busca fortalecer el papel de la empresa estatal socialista como actor económico principal, pero en un entorno de mayor integración y complementariedad con el sector no estatal, que incluye pequeñas y medianas empresas privadas, cooperativas y trabajadores por cuenta propia. El documento subraya que la posposición del IX Congreso del Partido Comunista de Cuba, que debía realizarse en este mes de abril, representa “un llamado al combate” y una oportunidad para buscar soluciones propias a los problemas del país. El Programa Económico y Social del Gobierno 2026 se define como un instrumento rector que exige maximizar el uso de los recursos endógenos con la participación activa de toda la población. La implementación, según el texto, será monitoreada a través de indicadores y metas que permitirán evaluar los avances en cada uno de los 10 objetivos generales trazados. Fin