QUITO, 5 feb (Xinhua) — El Gobierno de Ecuador declaró este jueves el estado de alerta naranja y alerta amarilla en 23 provincias del país, ante las afectaciones provocadas por la época lluviosa, informó la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. La medida se adoptó “con el fin de fortalecer la vigilancia, la preparación y la capacidad de respuesta frente a la probabilidad de eventos hidrometeorológicos asociados al incremento estacional de las precipitaciones”, señaló la entidad en un comunicado. La alerta naranja rige en las provincias amazónicas de Zamora Chinchipe, Napo y Orellana; así como en las provincias de Pichincha, donde se ubica la capital Quito, Cotopaxi, Chimborazo y Bolívar, ubicadas en Sierra central. La disposición se extiende además a las provincias costeras de Guayas, Esmeraldas y El Oro, así como a las provincias de Azuay (sur) y a Santo Domingo de los Tsáchilas, en el centro norte del país. Mientras tanto, la alerta amarilla rige en las provincias costeras de Manabí, Los Ríos y Santa Elena; en las amazónicas de Morona Santiago, Pastaza y Sucumbíos; así como en la provincia de Loja (sur), y en las provincias de Imbabura y Carchi, al norte, y Cañar y Tungurahua, en la región central. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos instó a los gobiernos locales, como municipios y prefecturas, a activar planes de respuesta, reforzar el monitoreo y coordinar acciones preventivas para proteger a la población, la infraestructura y los medios de vida en los territorios priorizados. Según el último reporte de la entidad, desde el pasado 1 de enero, cuando inició la actual temporada invernal, se han registrado 336 eventos adversos por lluvias en 21 de las 24 provincias del país sudamericano, dejando un saldo, hasta el momento, de dos muertos y 709 personas afectadas. Los aguaceros también destruyeron ocho viviendas y afectaron a otras 204, al igual que a 5,99 kilómetros de vías; además, cinco puentes fueron destruidos y se registró la muerte de 94.084 animales. Según el informe, los eventos más recurrentes son deslizamientos, inundaciones, lluvias intensas, hundimiento, erosión hídrica y aluviones. Fin