Entrevista: Transferencia tecnológica permite a Brasil producir su primer caza supersónico

SAO PAULO, 25 mar (Xinhua) — La presentación del primer caza supersónico Gripen NG producido en Brasil refuerza la estrategia de avanzar hacia un proyecto nacional de desarrollo basado en soberanía tecnológica, en línea con experiencias históricas en la absorción y perfeccionamiento de tecnología externa, aseguró Marcos Barbieri Ferreira, experto en investigación en industria aeroespacial y de defensa. “Brasil aprende así a desarrollar e innovar”, afirmó en entrevista con Xinhua en el marco del “bautizo” de la primera aeronave caza supersónico de la sueca Saab, en las plantas de la empresa aeroespacial brasileña Embraer, en la planta de Gaviao Peixoto, interior del estado de Sao Paulo (sureste). “La elección del Gripen fue, ante todo, una decisión soberana”, sostuvo el también profesor de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad Estadual de Campinas de Sao Paulo (Unicamp), al destacar que el proceso no se limitó a una comparación comercial, sino que involucró “criterios estratégicos vinculados a la autonomía tecnológica y a la capacidad de desarrollo nacional”. Brasil decidió en 2024 adquirir 36 cazas Gripen NG como parte de un proceso iniciado en 2006 para modernizar la Fuerza Aérea Brasileña. En la fase final compitieron tres modelos y el caza sueco Gripen, de la empresa Saab, superó en la evaluación técnica y estratégica al Rafale, de la francesa Dassault, y al Super Hornet F-18, de la estadounidense Boeing. “Las tres aeronaves atendían a los criterios operacionales que la Fuerza Aérea Brasileña exigía. Sin embargo, el diferencial estuvo en la transferencia de tecnología, donde el Gripen fue claramente superior”, explicó Barbieri. El experto subrayó que esa decisión tuvo implicaciones en la relación internacional de Brasil, particularmente con Estados Unidos, aunque sin generar tensiones. “Estados Unidos hubiera preferido que Brasil eligiera su avión, tanto por razones comerciales, como por una cuestión de alineamiento tecnológico, pero no hubo restricciones ni problemas con la elección del Gripen”, señaló. En ese sentido, remarcó que la decisión brasileña contribuyó a ampliar su autonomía, pues, “el Gripen no es solo un avión sueco, es también, en cierta medida, un avión sueco-brasileño, por la participación directa de empresas e ingenieros brasileños en su desarrollo”. Barbieri destacó que uno de los elementos clave fue que el Gripen NG aún se encontraba en fase de desarrollo al momento de la selección, lo que permitió una participación activa de Brasil en el diseño. “A diferencia de los cazas francés y estadounidense, que ya estaban listos y en operación, el Gripen estaba en desarrollo. Eso permitió que Brasil no solo accediera a la tecnología, sino que participara en su creación”, explicó. Más de 300 ingenieros y técnicos brasileños participaron directamente en el proceso en Suecia, para trabajar junto a la empresa Saab y la Fuerza Aérea Sueca. “Las empresas brasileñas y la propia Fuerza Aérea tuvieron una participación activa en la definición del proyecto, desde la ingeniería hasta sistemas clave como la aviónica”, detalló el experto, especializado en organización industrial por el Institut Aéronautique et Spatial (IAS), en Toulouse, Francia. “La Fuerza Aérea Brasileña exigió el uso de aviónica más sofisticada, incluyendo una pantalla de gran área (wide area display), además de optar por proveedores con presencia industrial en Brasil”, indicó para citar un ejemplo concreto de la intervención brasileña en la definición de sistemas avanzados. Según el especialista, ese proceso permitió una transferencia de conocimiento más profunda y duradera, pues, señaló, las empresas brasileñas no solo recibieron tecnología, sino que desarrollaron capacidades de innovación que permanecen en el país. El especialista consideró ese punto como central para entender el caso brasileño, al subrayar que la transferencia de tecnología solo genera resultados cuando se inserta en un proyecto nacional sostenido en el tiempo, con desarrollo previo de capacidades propias y una estrategia clara de absorción e innovación. Fin