LA PAZ, 27 mar (Xinhua) — Bolivia enfrentó en marzo el mayor pago de deuda externa de su historia reciente, una operación que, aunque presentada por el Gobierno este viernes como una señal de solvencia, volvió a poner bajo presión el nivel de sus reservas internacionales netas (RIN) y reavivó el debate sobre la sostenibilidad financiera del país. El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, manifestó que el Estado desembolsó más de 500 millones de dólares en un solo mes para honrar compromisos externos, una cifra inédita en la trayectoria económica nacional. “Es el mayor pago de deuda externa que Bolivia ha enfrentado en toda su historia, y lo hicimos ordenando la casa”, afirmó el funcionario en un mensaje difundido en redes sociales. Agregó que para ello se utilizaron recursos propios y reservas, sin recurrir a un sobreendeudamiento. El impacto de esta operación se reflejó casi de inmediato en la baja de las reservas internacionales. Según datos del Banco Central de Bolivia, las divisas disponibles pasaron de más de 400 millones de dólares en febrero a apenas 52 millones hacia el 20 de marzo. Espinoza reconoció que parte del pago se cubrió con reservas, aunque defendió la decisión como una medida necesaria para cumplir obligaciones y preservar la credibilidad financiera del país. Al 13 de marzo de 2026, las RIN alcanzaban 4.256 millones de dólares, de los cuales 403 millones de dólares correspondían a divisas (9,5 por ciento), mientras que el oro representaba 3.782 millones de dólares (88,8 por ciento). Espinoza aseguró, además, que el Gobierno ha iniciado un proceso de reconstrucción de reservas desde niveles críticos heredados, que cifró en unos 60 millones de dólares de liquidez, y prometió que la acumulación continuará “con mayor vigor”. Más allá del pago puntual, el Ejecutivo destacó una estrategia más amplia de manejo de pasivos. Según el ministro, en el mismo periodo se logró reducir en más de 800 millones de dólares la deuda vinculada a bonos soberanos, en una operación que, afirmó, fue bien recibida por calificadoras de riesgo e inversores internacionales. El ministro manifestó que este esfuerzo del pago de la deuda ha sido reconocido por las calificadoras de riesgo, que mejoraron la evaluación del país en un momento económico complejo. Según Espinoza, Bolivia demuestra así que puede cumplir sus obligaciones mientras recupera confianza en los mercados internacionales. “Hoy Bolivia cumple, ordena y estabiliza. Tenemos abastecimiento, un tipo de cambio más estable y una economía que está recuperando previsibilidad”, afirmó, y agregó que, aunque aún quedan desafíos por enfrentar, la estrategia del Gobierno demuestra que es posible avanzar sin improvisar ni hipotecar el futuro del país. Espinoza cuestionó las interpretaciones críticas sobre la deuda externa, calificándolas de “incompletas e irresponsables”, y defendió que el país pudo afrontar el mayor pago de su historia “con recursos propios”. Fin
