SAO PAULO, 21 jul (Xinhua) — Científicos brasileños desarrollaron un método capaz de identificar la “huella química” de la madera de la selva amazónica para revelar el lugar de origen, una herramienta que podría ayudar a la Policía Federal a detectar cargamentos extraídos de manera ilegal y reforzar el combate contra la deforestación, difundió hoy la estatal Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP, siglas en portugués). El estudio de la FAPESP, realizado por un equipo del Centro de Energía Nuclear en la Agricultura de la Universidad de Sao Paulo (CENA-USP), busca crear un mapa de la distribución de isótopos estables presentes en los árboles amazónicos para que los peritos puedan comparar esa información con la madera incautada en operativos contra el comercio ilegal. Brasil fijó como meta el cese de la deforestación en la selva amazónica, en el marco de las iniciativas para desarrollar la bioeconomía y formas de exploración sostenible de recursos naturales, frente a la tala clandestina como una de las principales causas de la deforestación en la Amazonia. Según el estudio, aunque las autoridades brasileñas ya utilizan la identificación anatómica de la madera, mapas de distribución de especies y el Documento de Origen Forestal (DOF), esos mecanismos no siempre son suficientes para comprobar que un cargamento proviene de una explotación autorizada. La nueva metodología se basa en el análisis de isótopos estables, variantes naturales de elementos químicos como oxígeno, carbono, nitrógeno y, en una etapa posterior, estroncio. La proporción de esos elementos cambia de una región a otra de la Amazonia, al formar una “huella química” que permite identificar el origen geográfico de la madera. “Queremos proporcionar a la Policía Federal un modelo isotópico para que pueda verificar si la procedencia de esa madera realmente corresponde a la indicada en el Documento de Origen Forestal”, explicó el coordinador del estudio, Luiz Antonio Martinelli, profesor de la USP, citado por la FAPESP. El equipo recolectó muestras de 800 árboles en 63 localidades de la Amazonia y prevé ampliar la base de datos para mejorar la precisión del sistema. Los científicos estudian también combinar el análisis isotópico con mapas de concentración de elementos químicos presentes en la madera con el objetivo de ofrecer a las autoridades una herramienta más eficaz para combatir la tala ilegal y la deforestación. Fin










