LA PAZ, 12 ago (Xinhua) — El Gobierno de Bolivia manifestó hoy miércoles que busca atraer capitales mediante una nueva Ley de Inversiones que pretende ofrecer seguridad jurídica, incentivos y garantías a los inversores para reactivar la economía, generar empleo y promover la producción y la industria en las distintas regiones del país. El proyecto de ley fue enviado la tarde ayer martes a la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde deberá ser debatida y aprobada una iniciativa que deberá superar el desafío de lograr acuerdos en un parlamento sin mayoría oficialista. El oficialismo no cuenta con mayoría suficiente para garantizar la aprobación, por lo que el Ejecutivo deberá buscar consensos con las fuerzas de oposición para viabilizar una de sus principales apuestas económicas. El presidente Rodrigo Paz Pereira defendió este miércoles el carácter pragmático de la iniciativa y sostuvo que Bolivia debe dejar atrás la discusión ideológica sobre el origen de los capitales y concentrarse en la capacidad para generar desarrollo. Paz Pereira señaló que la norma busca atraer inversiones a las diferentes regiones bolivianas, al tiempo que pretende ofrecer seguridad a los inversores pequeños, medianos y grandes. Por su parte, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, explicó a los periodistas que la norma busca “recuperar la dinámica económica y reposicionar al país” mediante principios como la previsibilidad, proporcionalidad, Estado de derecho, seguridad jurídica y respeto al derecho de propiedad de los inversores. La propuesta incluye además un tratamiento especial del Impuesto al Valor Agregado (IVA) como mecanismo de incentivo y establece disposiciones sobre la protección de los recursos naturales y salvaguardas socioambientales. El ministro sostuvo que existe un amplio margen para aumentar la inversión extranjera directa, al señalar que en algunos países representa alrededor del 30 por ciento del producto Interno Bruto (PIB), mientras que en Bolivia no supera el 3 por ciento del PIB. Aramayo afirmó que los 53 días de bloqueos de caminos por sectores sociales provocaron la pérdida de miles de empleos directos e indirectos en el país y aseguró que en las últimas décadas más de 6.000 empresas migraron de Bolivia a otros países. A decir del ministro, el Gobierno confía en que la nueva ley permita revertir esa tendencia y convertir la inversión en producción, empleo y desarrollo regional. Fin
