SAO PAULO, 20 ago (Xinhua) — Brasil, uno de los principales productores de alimentos del mundo, impulsa 18 proyectos de producción de fertilizantes, con el objetivo de reducir su elevada dependencia de las importaciones y disminuir la vulnerabilidad del sector agrícola ante tensiones geopolíticas internacionales, informaron representantes de la industria. Los proyectos, que incluyen siete iniciativas de fertilizantes nitrogenados, siete de fosfatados y cuatro de potasio, deberán entrar en operación hasta 2032, según el Sindicato Nacional de la Industria de Materias Primas para Fertilizantes (Sinprifert). La producción de fertilizantes constituye uno de los principales desafíos del agronegocio brasileño. El país se convirtió en una potencia mundial de alimentos, entre otros factores, gracias al mejoramiento de suelos mediante el uso de insumos químicos, que permitió ampliar la productividad agrícola en distintas regiones. Brasil importó 45,5 millones de toneladas de fertilizantes en 2025, frente a 44,28 millones de toneladas en 2024, de acuerdo con datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab). Actualmente, alrededor del 85 por ciento de los fertilizantes utilizados en el país son importados, una dependencia que cobra especial relevancia cada vez que se producen conflictos o crisis en regiones proveedoras. “La ampliación de la producción interna es importante para reducir la vulnerabilidad del país relacionada con las cuestiones geopolíticas en el mercado internacional”, afirmó el presidente del Sinprifert, Elias Lima. Los proyectos, agregó, son estratégicos “para la viabilidad productiva en cadenas críticas para la soberanía y el desarrollo nacional”. Uno de los principales frentes de expansión se encuentra en la producción de potasio, un nutriente esencial para la agricultura. Potássio do Brasil, subsidiaria de la canadiense Brazil Potash, desarrolla el Proyecto Autazes, en el estado de Amazonas, en el norte del país, con una capacidad prevista de 2,4 millones de toneladas anuales. La producción podría cubrir entre 17 y 20 por ciento de la demanda nacional y contempla inversiones estimadas en 2.500 millones de dólares, con el inicio de operaciones previsto para al menos 2030. “El potasio de la empresa llegará a las regiones agrícolas por vía fluvial, en unos dos días y medio, reduciendo los costos logísticos frente al insumo importado”, explicó Sérgio Leite, presidente de Potássio do Brasil. Actualmente, el fertilizante importado puede tardar más de 100 días en llegar a Mato Grosso, principal polo del agronegocio brasileño y uno de los grandes centros productores de soya que el país exporta. Según informó el diario local “Valor Económico”, otro proyecto de potasio se encuentra en Taquari-Vassouras, en el estado de Sergipe, noreste de Brasil, donde la empresa Stratos opera la única mina de cloruro de potasio actualmente activa en el país. La unidad tiene una capacidad aproximada de 500.000 toneladas anuales de fertilizantes potásicos y existen estudios para ampliar su producción. En el segmento de fertilizantes fosfatados, Águia Fertilizantes inició en junio un proyecto con capacidad para producir hasta 300.000 toneladas anuales, con lo que busca ampliar la oferta nacional de una materia prima esencial para la fabricación de fertilizantes. El frente de los fertilizantes nitrogenados está vinculado principalmente al regreso de la estatal Petrobras al sector. La empresa retomó la operación de tres plantas capaces de suministrar alrededor del 20 por ciento de la demanda interna. La fábrica de Laranjeiras, en Sergipe, tiene capacidad para producir 1.800 toneladas diarias de urea, además de amoníaco. La unidad de Camaçari, en Bahía, puede producir 1.300 toneladas diarias de urea y también fabrica amoníaco y el aditivo Arla 32. La tercera unidad es Araucária Nitrogenados (Ansa), en Paraná, en el sur del país, con capacidad potencial de 720.000 toneladas de urea al año. Para 2029 está prevista la entrada en operación de la fábrica de Três Lagoas, en Mato Grosso do Sul. Con esta cuarta unidad, Petrobras prevé elevar hasta aproximadamente 35 por ciento su participación en el consumo interno de fertilizantes nitrogenados. El Plan Nacional de Fertilizantes establece como meta elevar progresivamente la producción doméstica hasta cubrir entre 45 y 50 por ciento de las necesidades brasileñas en 2050. Fin
