LA PAZ, 25 ago (Xinhua) — Las reservas internacionales netas de Bolivia recuperaron terreno y alcanzaron los 4.255 millones de dólares al 14 de agosto, un aumento de 638 millones respecto al cierre de junio, aunque el repunte mantiene una marcada dependencia del oro, que concentra casi ocho de cada diez dólares de los activos externos del país, reveló este martes el Banco Central de Bolivia (BCB). El incremento supone una recuperación relevante para una economía que en los últimos meses ha enfrentado una persistente escasez de divisas y dificultades para atender la demanda de dólares con reservas que, al 30 de junio, se situaban en 3.617 millones. En esa recuperación destaca el comportamiento del oro, cuyo valor dentro de las reservas llegó a 3.390 millones de dólares al 14 de agosto, frente a los 2.883 millones registrados al cierre de junio. La recuperación, sin embargo, resulta paradójica, pues mientras el monto total mejora, la liquidez en moneda extranjera sigue siendo mucho menor que el valor contabilizado del oro, que representa ahora el 79,6 por ciento de las reservas y las divisas alrededor del 18,8. El resto corresponde principalmente a otros activos, incluidos los Derechos Especiales de Giro (DEG) y la posición de Bolivia ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). El repunte de las reservas ofrece un margen de alivio para la economía boliviana, pero no elimina uno de los principales problemas que es la disponibilidad efectiva de dólares. La diferencia entre el valor patrimonial de los activos y la capacidad inmediata para convertirse en liquidez es, precisamente, uno de los puntos que concentra la atención de analistas y agentes económicos. Marcelo Romano, experto en políticas públicas, analista y comunicador social, dijo recientemente a Xinhua que la composición actual de las reservas limita la capacidad de respuesta del Banco Central ante la demanda de dólares de la economía. A juicio del experto, el desafío no se reduce al volumen de las reservas, sino también a la calidad y liquidez. Romano consideró que una elevada concentración en oro fortalece el respaldo patrimonial del Banco Central, pero no resuelve por sí misma las necesidades inmediatas de moneda extranjera para financiar importaciones, atender pagos externos o contribuir a estabilizar el mercado cambiario. Fin










