Por Cristóbal Chávez Bravo
SANTIAGO, 22 oct (Xinhua) — Autoridades y expertos chilenos destacaron hoy jueves las posibilidades que ofrece el XV Plan Quinquenal de China, en el seminario “China y el mundo que viene: el XV Plan Quinquenal (2026-2030) y oportunidades para Chile” e instaron a trabajar con una perspectiva de largo plazo y en coordinación con la planificación del país asiático.
El evento fue organizado por Táctica, una consultoría de abogados de la nación austral, y reunió en un hotel en Santiago a expertos, diplomáticos, estudiantes y autoridades de ambos países.
La senadora chilena Paulina Vodanovic aseveró que conocer la visión del XV Plan Quinquenal es “muy importante para nuestro país en términos de desarrollo, oportunidades de desarrollo en momentos que tenemos una crisis en ese aspecto”.
“Y, por lo tanto, también poder participar de soluciones colaborativas es parte importante de lo que debiera hacer la política”, señaló la senadora por la región del Maule, en el centro-sur del país.
“Maule exporta productos agrícolas. Es una región que el 25 por ciento de sus exportaciones va a China”, destacó.
Durante el seminario, el doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Normal de China Central, Ignacio Araya Heredia, celebró una charla en la que indicó que el XV Plan Quinquenal tiene como prioridad central el “desarrollo de alta calidad”.
Profundizó que ese programa “busca elevar la calidad del crecimiento mediante productividad, innovación, modernización industrial, transición energética y consumo interno, con la seguridad como condición transversal”.
Araya comentó que el Plan presenta el fortalecimiento interno y la apertura como procesos complementarios y uno de sus principios es fortalecer la circulación interna y hacer fluida la doble circulación interna e internacional, puesto que “China quiere una economía interna más fuerte, pero articulada con la economía mundial”.
El experto identificó como prioridades para Chile, en el XV Plan Quinquenal, el cobre y el litio para la electrificación, con suministro confiable, trazabilidad y huella de carbono verificable.
En materia de alimentos, planteó una canasta más diversa de frutas, productos del mar y carnes, con envíos por temporada y atributos verificables de origen y calidad.
También priorizó insumos para la transformación china, como renio, yodo, sales para almacenamiento térmico y materias primas recicladas de baterías, así como servicios de integración, operación, mantenimiento y adaptación de equipos, junto con aplicaciones de inteligencia artificial para necesidades productivas y de servicios en Chile, con posible proyección hacia terceros mercados.
Por su parte, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Paula Estévez, comentó que para el país austral comprender la evolución de China “es mucho más que un ejercicio diplomático”.
Estévez apuntó que se trata de entender las transformaciones de un país que no solo es el primer socio comercial de Chile, sino uno de los principales motores del desarrollo a nivel global.
Recalcó que ambas naciones tienen una relación “sólida, madura y de beneficio mutuo” y abundó que el XV Plan Quinquenal presenta oportunidades que dialogan con prioridades chilenas, donde los recursos minerales como el cobre y el litio “serán centrales para las relaciones económicas”.
“El desafío para la próxima década consiste en ir más allá de una relación basada exclusivamente en la exportación de materias primas”, y ejemplificó con la transición energética.
También sesionó un panel integrado por el director del Centro de Estudios Latinoamericanos sobre China de la Universidad Andrés Bello, Fernando Reyes-Matta; el exmiembro del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia Ricardo Paredes, y el académico Araya.
“Estamos hablando de oportunidades de Chile en el Plan Quinquenal”, dijo Reyes-Matta, quien recalcó la importancia de que el país sudamericano transforme el sistema educativo profesional y técnico y que se alinee con la velocidad de los cambios actuales porque “la transformación de China requiere tener capacidad propia para un nuevo diálogo”.
“Tenemos que entender que China va teniendo tendencias propias, específicas, bien planificadas (…) tenemos una visión común y en eso tenemos que trabajar hacia adelante”, apuntó Reyes-Matta. Fin
