Desde la tradición pacifista de México, el canciller Roberto Velasco defendió ante ministros del G20 en Atlanta fortalecer la ONU, asegurar ayuda humanitaria, proteger suministros esenciales y combatir las raíces de la inestabilidad. Llamó a situar el diálogo y el derecho internacional en el centro.
MÉXICO, 30 oct (Xinhua) — El secretario (ministro) de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, defendió hoy viernes la igualdad soberana y el derecho internacional como base para responder a las tensiones geopolíticas globales, frente a los ministros del Grupo de los Veinte (G20).
Durante su participación en la sesión de trabajo “Tensiones Geopolíticas” de la Reunión de Ministros de Exteriores del G20, en la ciudad estadounidense de Atlanta, el canciller señaló que las tensiones geopolíticas trascienden los lugares donde se originan los conflictos, perturban el comercio, elevan los costos de vida y afectan sobre todo a quienes menos recursos tienen.
“Conforme al derecho internacional, todos los Estados son iguales y están sujetos a las mismas normas que rigen sus relaciones mutuas”, afirmó el funcionario, quien subrayó que merecen respeto la soberanía y la integridad territorial de cada Estado.
Indicó que la respuesta de México parte de su tradición pacifista y de los principios de política exterior consagrados en la Constitución, entre ellos la no intervención, la solución pacífica de las controversias y la cooperación internacional para el desarrollo.
En su intervención en la reunión, encabezada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el jefe de la diplomacia mexicana defendió cinco prioridades estratégicas globales.
Estas fueron fortalecer la diplomacia y el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la resolución pacífica de los conflictos; garantizar que la ayuda humanitaria llegue a quienes la necesitan; y aumentar la cooperación para proteger el suministro de bienes esenciales mediante cadenas más resilientes, rutas diversificadas y mayor capacidad productiva.
También, abordar las condiciones que alimentan la inestabilidad y el desplazamiento, como la pobreza, la desigualdad, la exclusión y la falta de oportunidades, y asegurar un financiamiento predecible y suficiente para la asistencia humanitaria, con énfasis en la atención a la infancia, las mujeres y los grupos vulnerables.
“Hacemos un llamado a todos los miembros a situar el diálogo, la diplomacia y el respeto inquebrantable al derecho internacional y al derecho internacional humanitario en el centro de nuestra labor”, dijo Velasco. Fin


