Brasil registró 66.100 nuevas conexiones fotovoltaicas entre enero y octubre de 2026, casi la mitad que un año antes. La imposibilidad de inyectar excedentes a la red eléctrica redujo la inversión empresarial y rural a 1.200 millones de dólares, impulsando modelos de consumo autónomo.
SAO PAULO, 4 nov (Xinhua) — Las inversiones en sistemas propios de generación de energía solar en empresas y propiedades rurales de Brasil cayeron un 45,8 por ciento entre enero y octubre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior, debido principalmente a las restricciones para conectarse a la red eléctrica y a las dificultades para inyectar excedentes de electricidad.
Estas limitaciones están impulsando nuevos modelos de autoconsumo, según una evaluación del sector privado difundida este miércoles por la empresa TTS Energia.
Las inversiones alcanzaron los 6.500 millones de reales (unos 1.200 millones de dólares) durante los primeros 10 meses de 2026, frente a los aproximadamente 12.000 millones de reales (2.220 millones de dólares) registrados en igual periodo de 2025.
Los datos de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) contabilizaron 66.100 nuevas conexiones fotovoltaicas y la incorporación de 1,4 gigavatios (GW) de potencia, frente a las 113.000 conexiones y los 2,6 GW registrados un año antes.
Según el informe enviado a Xinhua, TTS Energia atribuye esta desaceleración a las dificultades para conectar nuevos sistemas y transferir a la red los excedentes de electricidad, una situación que está llevando a empresas y productores rurales a reconsiderar la viabilidad técnica y económica de sus proyectos.
Estos llamados “problemas de crecimiento” ocurren en medio de la consolidación de la energía fotovoltaica en la matriz brasileña.
Según datos oficiales, la energía solar en 2025 representó el 11,4 por ciento de la generación nacional de electricidad y el 24,8 por ciento de la capacidad instalada del sistema, en un país donde las fuentes renovables respondieron por el 86,8 por ciento de la generación eléctrica.
En la última década, los segmentos comercial, industrial y rural acumularon aproximadamente 816.000 conexiones de generación solar propia, con 21,1 GW de potencia instalada, 3,3 millones de unidades consumidoras beneficiadas y alrededor de 98.000 millones de reales (18.100 millones de dólares) en inversiones, según el estudio de TTS Energia, elaborado con datos de la Aneel.
“Las empresas y los productores rurales continúan interesados en invertir en la generación propia de energía solar, pero están cada vez más atentos a la viabilidad técnica y económica de los proyectos”, afirmó el director ejecutivo de TTS Energia, Jacques Hulshof.
Como respuesta a las limitaciones de conexión, el sector registra una mayor demanda de soluciones Zero Grid, que permiten generar electricidad para consumo propio sin inyectar excedentes en la red de distribución.
La compañía contabiliza 24 proyectos de este tipo, con aproximadamente 20 megavatios (MW) de potencia instalada.
La tecnología utiliza sistemas de control que monitorean el consumo eléctrico y ajustan la generación solar en tiempo real para evitar que la electricidad sobrante sea enviada a la red.
“Estamos observando una demanda creciente de proyectos que combinan generación solar, control inteligente y, en determinadas aplicaciones, almacenamiento en baterías. El objetivo es aprovechar mejor la energía producida, reducir los gastos operativos y ganar seguridad en el abastecimiento”, señaló Hulshof.
El ejecutivo consideró que la integración entre generación fotovoltaica, sistemas de control y almacenamiento será cada vez más importante para adaptar los proyectos a las características de consumo de las empresas y propiedades rurales.
“La tendencia es que los proyectos Zero Grid y los sistemas integrados con baterías ganen relevancia en los próximos años”, concluyó. Fin
Contexto para México
Contexto para México: El panorama energético brasileño, donde las fuentes renovables representan la gran mayoría de la generación eléctrica, ofrece lecciones clave para la región. Los obstáculos regulatorios y técnicos para conectar paneles solares a la red afectan directamente la viabilidad económica de los proyectos industriales y agrícolas en toda Latinoamérica.
Con información de la agencia de noticias Xinhua.
