Por René Quenallata Paredes LA PAZ, 1 jul (Xinhua) — El excanciller de Bolivia Fernando Huanacuni afirmó que el mayor logro histórico del Partido Comunista de China (PCCh) ha sido mantenerse fiel a su principio fundacional de “servir al pueblo”, una visión que, en su opinión, permitió al país asiático erradicar la pobreza extrema y demostrar que es posible compatibilizar un rápido crecimiento económico con la equidad social. Las declaraciones de Huanacuni coinciden con la conmemoración del 105º aniversario de la fundación del Partido Comunista de China, una organización que pasó de reunir apenas unas decenas de militantes a convertirse en el partido gobernante más grande del mundo, con más de 100 millones de miembros y que ha liderado la transformación del país hasta convertirlo en la segunda economía global. En una entrevista concedida a Xinhua, con motivo del aniversario del PCCh, el excanciller sostuvo que el desarrollo chino constituye una de las experiencias políticas y económicas más relevantes del último siglo, al haber logrado combinar la planificación estatal con mecanismos de mercado sin renunciar, según dijo, a los principios fundamentales del Partido. “El mayor logro del Partido Comunista de China ha sido responder a su premisa fundacional de servir al pueblo”, afirmó el también analista internacional, destacando que bajo ese liderazgo el país asiático construyó sistemas de educación y salud altamente eficientes y redujo drásticamente la pobreza. Para Huanacuni, uno de los factores decisivos del éxito chino ha sido la capacidad del PCCh para adaptarse a las transformaciones económicas sin perder cohesión política. En ese sentido, señaló que la política de reforma y apertura permitió integrar la planificación de largo plazo con las dinámicas del mercado, impulsando el liderazgo chino en sectores como tecnología, inteligencia artificial, energías renovables y comercio internacional. El excanciller consideró que esa capacidad de adaptación, junto con la disciplina institucional, la meritocracia para acceder a responsabilidades públicas y la legitimidad obtenida mediante resultados concretos, explican la estabilidad política del PCCh durante más de un siglo. Asimismo, consideró que la mayor contribución histórica del PCCh ha sido sacar a aproximadamente 800 millones de personas de la pobreza y la transformación de China, desde una economía predominantemente agraria hacia una potencia industrial y tecnológica. Un proceso que, según su opinión, también permitió fortalecer la identidad nacional tras el denominado “siglo de las humillaciones”. Huanacuni sostuvo que el modelo chino ofrece lecciones para América Latina, especialmente en materia de planificación estratégica mediante planes quinquenales, continuidad de las políticas públicas y defensa de la soberanía nacional durante los procesos de industrialización. El exministro también estableció paralelismos entre la filosofía china de desarrollo centrada en las personas y el paradigma de Bolivia del Vivir Bien, al señalar que ambas perspectivas privilegian el bienestar colectivo, la justicia social, la reducción de la pobreza, la armonía comunitaria y el papel del Estado como garante del desarrollo. Según explicó, la propuesta china de construir una “comunidad de futuro compartido para la humanidad” mantiene afinidades con los principios de complementariedad, cooperación y respeto a la diversidad cultural presentes en las cosmovisiones indígenas de América Latina, además de compartir la defensa de un orden internacional multipolar y el derecho de cada país a definir su propio camino de desarrollo. Respecto a las experiencias del PCCh que considera más valiosas para América Latina, mencionó la planificación estratégica de largo plazo, la evaluación de cuadros para ocupar responsabilidades públicas, la capacidad institucional para reducir la pobreza y las políticas destinadas a preservar la estabilidad social. Indicó que varias organizaciones políticas latinoamericanas ya han incorporado algunas de estas experiencias mediante programas de formación de dirigentes, intercambio de cuadros y cooperación institucional. De cara al futuro, Huanacuni propuso profundizar la diplomacia entre partidos políticos mediante programas permanentes de formación de jóvenes dirigentes, cooperación entre centros de investigación y laboratorios de ideas, intercambio de experiencias en gobernanza, planificación económica, transformación digital y combate a la pobreza. También planteó institucionalizar seminarios, mesas de trabajo y mecanismos estables de diálogo entre dirigentes de China y Latinoamérica, además de ampliar la cooperación en ámbitos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el desarrollo sostenible y los desafíos ambientales. Para el excanciller boliviano, el fortalecimiento de estos vínculos puede contribuir a consolidar al Sur Global como un actor con mayor capacidad de interlocución internacional y compartir experiencias de desarrollo basadas en la soberanía, la cooperación y el servicio al pueblo. Fin










