Entrevista: Dirigente industrial de Brasil destaca liderazgo chino en transición energética y baterías

SAO PAULO, 3 jul (Xinhua) — China ya lidera la transición energética mundial y el almacenamiento de energía mediante baterías es “la próxima gran revolución” del sector, afirmó el director de Energía de la central empresarial Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), Rodrigo Pedroso. El directivo de la FIESP participó en una misión empresarial enviada al país asiático y destacó la planificación de largo plazo, el avance de la industria solar y la rápida adopción de tecnologías energéticas. Pedroso, también vicepresidente del Consejo de Administración de la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (Absolar), hizo una evaluación de la misión realizada a China junto con el gubernamental Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae), que llevó a 35 empresarios brasileños para conocer proyectos e industrias vinculados a la transición energética. Pedroso sostuvo en una declaración enviada a Xinhua, que tras la experiencia tenida está cada vez más convencido, “sin duda alguna”, que el almacenamiento de energía será “la próxima gran revolución” a nivel global. “Entre todas las tecnologías observadas, ninguna tiene quizás un potencial tan transformador como los sistemas de almacenamiento mediante baterías”, afirmó Pedroso, quien explicó que esa tecnología permitirá aumentar la confiabilidad del sistema eléctrico, reducir costos operativos e integrar mayores volúmenes de energía renovable. El directivo consideró que la transformación energética ya está en marcha y China ocupa una posición de liderazgo, además de que Brasil tiene a la nación asiática como su principal socio comercial desde 2009. “La transición energética dejó de ser una previsión, ya está ocurriendo. China lidera simultáneamente los mercados de energía solar, almacenamiento de energía, vehículos eléctricos, infraestructura de recarga, electrificación industrial e inteligencia energética”, sostuvo. Pedroso aplaudió además que ese liderazgo sea resultado de una estrategia de desarrollo sostenida durante décadas. “Una de las mayores diferencias observadas entre China y gran parte de Occidente es la forma como el Estado ve el futuro. Mientras muchos países trabajan bajo ciclos políticos de cuatro o cinco años, China ejecuta estrategias nacionales de 20, 30 o hasta 50 años. Es un país que piensa en generaciones, no en mandatos”, expresó. El director de Energía de la FIESP agregó que “nada parece haber sido construido por casualidad” y que cada fábrica, centro de investigación y parque tecnológico visitado forma parte de “un plan mayor de desarrollo nacional” con inversiones en infraestructura, investigación científica, inteligencia artificial, robótica y energías renovables. El representante empresarial destacó también que las industrias de la nación asiática sobresalen por su innovación y automatización. “Las fábricas visitadas impresionan no solo por la escala productiva, sino por el nivel de automatización. Muchas de ellas operan prácticamente sin intervención humana directa. Los robots mueven materiales, realizan inspecciones de calidad y coordinan etapas enteras de la producción”, indicó. Al hablar de la gira por China elogió el modelo que permitió la transformación económica china acompañada por el éxito de políticas contra la pobreza. “Aún más impresionante es observar que esta transformación se produjo en una sola generación. Millones de personas han salido de la pobreza. Ciudades enteras han surgido donde antes existían pequeñas comunidades. La infraestructura se ha construido a una velocidad sin precedentes. Y todo esto ha estado acompañado de una política industrial fuertemente orientada a la innovación”, analizó. El especialista sostuvo que Brasil ya ha comenzado a avanzar en la regulación del almacenamiento de energía y esa tecnología también será clave para solucionar el problema del “curtailment” (reducción de producción), que limita la generación de plantas solares y eólicas cuando la red eléctrica no puede absorber toda la energía producida. Tras su visita a China, Pedroso aseveró que Brasil reúne las condiciones para convertirse en uno de los líderes en la transición energética mundial, gracias a su potencial en energía solar, eólica y otros recursos renovables. Defendió en tal sentido la construcción de una estrategia nacional de largo plazo para aprovechar esas ventajas. Fin