BUENOS AIRES, 15 sep (Xinhua) — La Universidad de Buenos Aires salió este martes a la calle, a modo de protesta y visibilización, ofreciendo actividades académicas, científicas y de salud, en el marco de un conflicto con el Gobierno nacional por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La actividad se realizó en la emblemática Plaza de Mayo, frente al Ministerio de Economía, con la participación de las 13 facultades de la UBA. Se brindó atención gratuita a la comunidad en especialidades como odontología, óptica, veterinaria y clínica médica, y también se ofreció asesoramiento jurídico y contable, además de orientación psicológica, mientras que decanos y profesores dictaron clases magistrales abiertas. “El Gobierno no cumple con la ley, a pesar de los fallos judiciales existentes a favor de las universidades nacionales”, dijo a Xinhua el decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Guillermo Durán. “La protesta y movilización se hace para que el Ejecutivo pague lo que corresponde y para que deje de actuar por fuera del Estado de derecho”, señaló. El académico y matemático añadió que la actividad se realizó “en defensa de las universidades públicas, en defensa de la ciencia y de la tecnología argentina, reclamando al Gobierno que invierta los fondos que tiene que invertir”. La protesta incluyó instalaciones para mostrar distintos proyectos de investigación y desarrollo científico-tecnológico, como un automóvil de carrera diseñado y construido íntegramente por estudiantes y docentes de la UBA. La Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso en 2025, fue rechazada por el Ejecutivo al considerar que la norma no prevé los medios para hacer frente al desembolso. En ese marco, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y diversas casas de estudios, como la UBA, realizaron presentaciones ante la Justicia Federal para exigir que el Gobierno aplique la ley. La norma prevé que el presupuesto universitario y los recursos destinados a las universidades deben actualizarse automáticamente de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y establece una recomposición obligatoria de los sueldos del personal universitario. También fija la obligatoriedad de convocar a paritarias salariales con un intervalo máximo de tres meses, a la vez que ordena la actualización del monto y el alcance de las becas de ayuda económica para estudiantes, entre otros puntos. En julio de este año, el reporte “El futuro del financiamiento educativo en debate”, elaborado por investigadores del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, reveló que el retroceso de la inversión en educación alcanzó el 47,7 por ciento en el bienio 2024-2025, y determinó que el financiamiento para educación y cultura sufrió un ajuste mayor al del gasto nacional general, perdiendo participación en el Producto Interno Bruto y dentro del presupuesto total. En ese marco, el vocero presidencial, Adrián Ravier, dijo este martes durante una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno que el Ejecutivo “cumple con todas las leyes. Para este Gobierno, la educación es prioridad (…) Este Gobierno trabaja día a día para mejorar la educación. Si hablamos de financiamiento universitario y miramos el nivel de gasto en las universidades, en relación con el gasto total, el porcentaje no ha variado”. “No hay ninguna cuestión particular contra las universidades, más allá de las frecuentes manifestaciones que llegan hacia el presidente Milei o hacia este Gobierno. De hecho, hace poco hemos anunciado un aumento del 24 por ciento para profesores universitarios”, añadió el portavoz. Ravier dijo que la Justicia sentenció que hay que realizar “mayor gasto público” por la Ley de Financiamiento Universitario y mencionó que hay mesas de negociación con docentes y gremios “para tratar de llegar a una solución”, mientras que en Economía hay un intento de reasignar partidas, diferentes mecanismos, según aseguró, para tratar de “cumplir con la ley”. Durante la jornada se formaron largas filas de personas interesadas en recibir atención médica y distintos tipos de asesoramiento en los consultorios móviles que instaló la UBA. Fin
