Apertura del mercado chino de sorgo abre nueva frontera al agronegocio de Brasil

SAO PAULO, 22 sep (Xinhua) — La apertura del mercado chino ayuda a transformar el sorgo en una nueva cadena agroindustrial de Brasil, donde la producción alcanzó unos 7,5 millones de toneladas este 2026, impulsada por la expansión del cultivo, la demanda para etanol y las ventajas del cereal frente al déficit hídrico en la segunda cosecha, afirmaron productores. Los productores de sorgo de Brasil indicaron que la demanda china comienza a coincidir con la expansión de la superficie cultivada y con la búsqueda de alternativas al maíz en regiones donde la disponibilidad de agua limita la segunda cosecha. El director de la Asociación Brasileña de Productores de Maíz y Sorgo (Abramilho), Daniel Rosa, recordó que Brasil produjo unos 6 millones de toneladas de sorgo en 2025 y elevó el volumen a aproximadamente 7,5 millones este año. Goiás, en el centro del país, es el principal estado productor con cerca de 2 millones de toneladas, seguido por Minas Gerais con alrededor de 1,4 millones. La expansión también alcanza nuevas fronteras agrícolas, entre ellas la región de Matopiba, formada por los estados de Maranhao, Tocantins, Piauí y Bahía, en la región noreste del país, donde se registra un aumento de 110 por ciento en la producción, de acuerdo con Rosa, quien señaló que “es una cultura que hemos visto que ha crecido mucho aquí en Brasil”. El cambio en el mercado externo está estrechamente relacionado con China, principal importador mundial de sorgo, según el directivo, quien explicó que el país asiático produce el cereal, pero recibe suministros internacionales, mientras que Brasil comenzó a ampliar sus exportaciones después de que el mercado chino fue abierto al producto brasileño. En 2024, Brasil exportó unas 180.000 toneladas de sorgo, hasta entonces un récord, mientras que las ventas externas de este año ya habían superado las 250.000 toneladas antes de septiembre, con perspectivas de alcanzar alrededor de 1 millón de toneladas, según proyecciones de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC). “Este año tuvimos la apertura del mercado de China y la entrada de las plantas de etanol operando también con sorgo. Esta demanda aumentó rápidamente y hasta por sorpresa”, afirmó Rosa. China es el principal socio comercial de Brasil desde 2009, así como el primer comprador de granos y carne, mientras que Brasil es el principal productor mundial de etanol a partir de caña de azúcar, pero en los últimos años ha desarrollado ese combustible también de maíz y de sorgo. La posibilidad de utilizar sorgo en instalaciones destinadas al procesamiento de maíz amplía el potencial de la cadena, ya que “toda planta de etanol de maíz es una potencial planta de etanol de sorgo”, aseguró Rosa. El sorgo encuentra también espacio en el modelo agrícola brasileño por su mayor tolerancia a la sequía, una característica que permite utilizarlo en áreas donde la ventana para plantar maíz de segunda cosecha ya presenta un riesgo climático mayor, después de la producción de soya. Brasil podría alcanzar unos 15 millones de toneladas de sorgo entre 2030 y 2035, es decir, cerca del doble del volumen actual, según una proyección de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa). “Tenemos potencial de área, tenemos potencial para aumentar la productividad y, lo más importante, tenemos un aumento de la demanda con la exportación a China y con el etanol”, afirmó Rosa, al destacar los dos mercados que pueden contribuir a consolidar la producción. Fin