BEIJING, 26 ago (Xinhua) — Recolectadas frescas por la mañana en los pueblos de Kirguistán, las cerezas y los melones ahora pueden recorrer cientos de kilómetros y llegar antes del anochecer a los mercados de Kashgar, una ciudad oasis en el extremo suroeste de la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China. Este viaje es posible gracias a la autopista China-Kirguistán-Uzbekistán, que serpentea a través de las escarpadas montañas de Asia Central, un proyecto de la iniciativa de la Franja y la Ruta propuesta por el presidente chino, Xi Jinping. El envío se acelerará, ya que los tres países también están llevando a cabo la construcción de otro importante proyecto transfronterizo: el ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán, destinado a mejorar el bienestar de las personas que viven a lo largo de la vía férrea. La creciente conectividad en Asia Central ofrece una muestra de la visión más amplia que Xi ha impulsado durante los años: cultivar la amistad y asociaciones con los países vecinos de China y fomentar una vecindad amigable, segura y próspera. Xi realizará próximamente una visita de Estado a Kirguistán, país vecino de China hacia el oeste, y asistirá a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en Bishkek, lo que constituye un paso importante en su diplomacia de vecindad. “DESEAMOS LO MEJOR A NUESTROS VECINOS” El próximo viaje de Xi a Kirguistán será su tercera visita al país como presidente chino, tras las realizadas en 2013 y 2019. A lo largo de los años, una mayor conectividad ha propiciado la expansión de los lazos económicos. En 2025, el comercio de bienes entre China y Kirguistán alcanzó los 27.200 millones de dólares, un aumento del 20 por ciento interanual. También en 2025, Xi y el presidente kirguís, Sadyr Japarov, firmaron una declaración conjunta sobre la profundización de la asociación estratégica integral China-Kirguistán en la nueva era. Y ambas partes se comprometieron a fortalecer la cooperación en infraestructura y a aprovechar el nuevo potencial de la energía limpia, los minerales verdes y la inteligencia artificial. El fortalecimiento de esta asociación también se ha reflejado en las palabras del mandatario kirguís, quien le comentó a Xi que la ventaja más valiosa de Kirguistán es tener a China como vecino. Para Xi, las relaciones con los países vecinos han ocupado durante mucho tiempo un lugar destacado en la diplomacia china. En 2013, poco después de asumir la presidencia china, Xi planteó el principio de amistad, sinceridad, beneficio mutuo e inclusión para orientar las relaciones de China con sus vecinos. Un año después, durante una conferencia central sobre el trabajo relacionado con los asuntos exteriores celebrada en Beijing, propuso formalmente la construcción de una comunidad de futuro compartido con los países vecinos. “Los vecinos cercanos son mejores que los parientes lejanos. Esta es una verdad simple que el pueblo chino aprendió desde la antigüedad (…) Siempre deseamos lo mejor a nuestros vecinos”, dijo Xi en una ocasión al explicar el enfoque de China hacia su vecindad. Con ese deseo en mente, Xi ha mantenido frecuentes intercambios con líderes de los países vecinos de China. En 2025, todos los viajes de Xi al extranjero tuvieron como destino países vecinos, entre ellos Kazajistán, Rusia y la República de Corea. Los intercambios diplomáticos de este tipo se han mantenido intensos en 2026. El pasado mes de junio, Xi realizó su primer viaje al extranjero del año, a la República Popular Democrática de Corea, país vecino de China al noreste. En lo que va de año, Xi ha recibido a los líderes de más de 10 países vecinos de Asia, incluidos Tailandia, Pakistán y Tayikistán. Durante su encuentro en junio con el primer ministro de Bangladesh, Tarique Rahman, Xi reiteró el compromiso de China con la política de buena vecindad y amistad. Xi afirmó que China seguirá brindando a los países vecinos nuevas oportunidades y un renovado dinamismo a medida que el país crece. BUENA VECINDAD EN LA COOPERACIÓN REGIONAL Además de los esfuerzos bilaterales, Xi ha otorgado gran importancia a la cooperación regional para desarrollar una vecindad amigable, segura y próspera. La OCS es un claro ejemplo de ello. “China siempre ha priorizado la OCS en su diplomacia de vecindad”, declaró Xi en una ocasión. Desde 2013, ha participado en todas las cumbres de la OCS, ya sea en persona o por videoconferencia, promoviendo una cooperación más estrecha entre los Estados miembros en materia de seguridad, desarrollo e intercambios culturales. Fundada en Shanghai en 2001 por China y sus países vecinos, la OCS ha colocado desde sus inicios la buena vecindad como pilar fundamental de su misión. “Fuimos los primeros en concluir un tratado sobre buena vecindad, amistad y cooperación a largo plazo, proclamando nuestro compromiso de forjar una amistad duradera y abstenernos de hostilidades”, afirmó Xi durante la cumbre de la OCS de 2025 en la ciudad portuaria china de Tianjin (norte). En los últimos 25 años, la OCS se ha convertido en la organización regional integral más grande del mundo en términos de cobertura geográfica y población, al tiempo que ha ampliado la cooperación en un número cada vez mayor de ámbitos. En la cumbre de Tianjin, Xi anunció tres plataformas de cooperación entre China y la OCS en materia de energía, industria verde y economía digital, junto con tres centros de cooperación para la innovación científica y tecnológica, la educación superior y la formación profesional y técnica. Abiertas a todos los países de la OCS, estas iniciativas buscan compartir las oportunidades que genera el desarrollo de China, mientras fomentan el desarrollo sostenible en toda la región. La OCS forma parte de una red más amplia de cooperación multilateral en el entorno vecinal de China. Bajo el liderazgo de Xi, China ha trabajado con los países vecinos mediante diversos mecanismos que van desde la Cooperación Lancang-Mekong (CLM) hasta la cooperación en Asia Oriental centrada en la ASEAN y el APEC, promoviendo una mayor conectividad, una integración económica más profunda y lazos más estrechos entre los pueblos. En Asia Central, este enfoque también se ha impulsado a través de un nuevo mecanismo de cooperación iniciado por Xi. En 2023, puso en marcha la Cumbre China-Asia Central en la ciudad china de Xi’an, reuniendo a China, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. Dos años después, Xi viajó a Kazajistán, país vecino de China al noroeste, para la II Cumbre China-Asia Central, donde los líderes de los seis países firmaron un tratado de buena vecindad, amistad y cooperación eternas, consagrando el principio de amistad eterna en forma de ley. Xi afirmó que el tratado es “una iniciativa pionera en el compromiso diplomático de China con sus vecinos”. En la cumbre, el presidente kazajo y anfitrión, Kassym-Jomart Tokayev, destacó el papel de China en el fomento de la cooperación regional. “Hemos forjado un modelo de cooperación sin precedentes, basado en la buena vecindad, la amistad y el apoyo mutuo”, afirmó Tokayev, para quien “es justo decir que China, bajo el liderazgo del gran estadista, el presidente Xi Jinping, ha desempeñado un papel protagónico”. UN FUTURO COMPARTIDO “Asia es nuestro hogar común”, escribió Xi en un artículo firmado, publicado por el periódico vietnamita Nhan Dan en 2023, antes de su visita al país del sudeste asiático. “La construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad debe comenzar en Asia”, enfatizó. Esta visión se ha materializado en la diplomacia vecinal de China. En abril de 2025, Xi convocó una conferencia central sobre el trabajo relacionado con los países vecinos en Beijing, durante la cual se identificó como prioridad la construcción de una comunidad de futuro compartido con esos países. Para avanzar hacia ese objetivo, la conferencia subrayó la necesidad de que China trabaje con sus vecinos para consolidar la confianza estratégica mutua, apoyar a las naciones de la región en busca de vías de desarrollo adaptadas a sus respectivas condiciones y gestionar adecuadamente las diferencias. Días después, Xi emprendió una gira por el sudeste asiático que lo llevó a Vietnam, Malasia y Camboya, durante la cual expuso cómo China busca poner en práctica esta visión. En este periplo, China y los tres países firmaron un récord de 108 acuerdos de cooperación, que abarcaban infraestructura tradicional, conectividad y sectores emergentes como la economía digital. Xi aseguró que China “extenderá los beneficios de la modernización china a sus vecinos, promoverá la construcción de una comunidad de futuro compartido con los países vecinos y trabajará conjuntamente para impulsar la modernización en Asia”. Con el paso de los años, esta visión se ha plasmado en una creciente red de cooperación bilateral y regional. China ha alcanzado entendimientos comunes con 17 países vecinos sobre la construcción de comunidades de futuro compartido. A nivel subregional, además del compromiso de China y las cinco naciones centroasiáticas de construir una comunidad de futuro compartido China-Asia Central, Beijing y los cinco países del río Mekong también han acordado construir una comunidad de futuro compartido Lancang-Mekong. La mejora de la conectividad ha sentado una base sólida para estrechar los lazos. “Si la Franja y la Ruta se comparan con las dos alas de una Asia en pleno ascenso, entonces la conectividad representa sus arterias y venas”, dijo Xi en una ocasión. China ha firmado documentos de cooperación en la Franja y la Ruta con 25 países de su entorno regional en Asia y, actualmente, existe una red de conectividad que abarca “seis corredores, seis rutas y múltiples países y puertos”. Las carreteras, los ferrocarriles, los puertos y las rutas comerciales hacen que se acerquen cada vez más los mercados y las comunidades. La visión de Xi de un futuro compartido va más allá de la conectividad regional. Prevé la coexistencia, la cooperación y el desarrollo compartido de países de distintos tamaños y con diferentes condiciones nacionales sobre la base de la igualdad y el beneficio mutuo. La propia modernización de China ha permitido a sus vecinos alcanzar avances tecnológicos y una actualización industrial mediante la colaboración, remarcó Wirun Phichaiwongphakdee, director del Centro de Investigación Tailandia-China de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. La visión de Xi sobre la vecindad se está materializando a través de proyectos concretos, lo que contribuye a convertir a Asia en una plataforma para la cooperación y la prosperidad compartida, añadió. Como Xi expresó metafóricamente en una ocasión, “los países de Asia son como lámparas individuales. Solo cuando están conectados pueden iluminar el cielo nocturno de Asia con todo su esplendor”. Fin
