Analistas destacan defensa de soberanía brasileña en discurso de Lula ante la ONU

RÍO DE JANEIRO, 22 sep (Xinhua) — La defensa de la soberanía nacional, el rechazo a las injerencias externas y la reivindicación del multilateralismo fueron algunos de los principales elementos destacados por analistas brasileños consultados por Xinhua tras el discurso pronunciado hoy por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El especialista en política internacional João Paulo Charleaux consideró que el discurso trascendió el escenario electoral brasileño y buscó presentar a Brasil como una voz relevante del llamado Sur Global, al abordar cuestiones que afectan también a países de América Latina, África y Asia. “Él habló para un tipo de electorado que es la comunidad internacional”, afirmó Charleaux, quien destacó especialmente las críticas de Lula a la injerencia externa y al uso de la fuerza por parte de grandes potencias. Según el analista, el planteamiento brasileño encuentra eco entre países que cuestionan la actual distribución del poder internacional. “Varias partes del mundo sienten que existe un ejercicio arrogante de poder por parte de Estados Unidos”, señaló. En la misma línea, el profesor de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo (PUC-SP) Carlos Poggio, consideró que la defensa de la soberanía tendrá un peso importante en el mensaje de Lula en un momento marcado por las tensiones entre Brasil y Estados Unidos y por la proximidad de las elecciones brasileñas. El especialista señaló que Lula puede mantener canales de diálogo con el presidente estadounidense, Donald Trump, y al mismo tiempo establecer públicamente límites a cualquier intento de interferencia en los asuntos brasileños. “El cálculo es evitar una escalada que perjudique intereses económicos y diplomáticos brasileños, pero sin dar la impresión internamente de que Brasil está cediendo”, afirmó. Poggio añadió que una nueva presión estadounidense sobre autoridades brasileñas podría generar “una reacción de defensa de la soberanía nacional”. Durante su intervención, Lula afirmó que Brasil no permitirá que actores internos o externos interfieran en las elecciones y sostuvo que el país cuenta con un sistema electoral “moderno y robusto”. “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, declaró el mandatario, en una referencia a la defensa de la autonomía brasileña frente a las presiones externas. El presidente también cuestionó las políticas de presión económica y comercial y criticó el uso de los aranceles como instrumento de coerción internacional. Brasil y Estados Unidos mantienen actualmente diferencias comerciales, después de la imposición de nuevos gravámenes estadounidenses sobre productos brasileños. Lula también rechazó cualquier intervención militar extranjera para combatir el crimen organizado en Brasil. “No necesitamos portaaviones vigilando nuestras aguas. Necesitamos cooperación para detener el flujo de armas y dinero que alimentan el crimen”, afirmó. El mandatario defendió así una estrategia basada en la cooperación internacional, y rechazó la idea de que la lucha contra el crimen pueda convertirse en argumento para una intervención externa. Para Charleaux, precisamente la combinación entre soberanía, multilateralismo y una mayor representación de los países en desarrollo permitió a Lula dirigirse a una audiencia internacional amplia y no solamente al público brasileño. Fin