En una entrevista publicada en Quito, el economista Anderson Argothy analizó cómo la planificación a largo plazo convirtió a China en líder tecnológico mundial. El especialista advirtió que los países latinoamericanos deben fortalecer su educación para aprovechar esta democratización de equipos y telecomunicaciones.
QUITO, 5 nov (Xinhua) — La inversión sostenida en educación, investigación, innovación y desarrollo industrial ha sido clave para que China pase de ser considerada la fábrica del mundo, a convertirse en una de las principales potencias tecnológicas, afirmó el economista e investigador ecuatoriano Anderson Argothy.
En entrevista con el portal de noticias “Confirmado.net”, realizada en el marco del 77º aniversario de la fundación de la República Popular China, el especialista destacó que uno de los mayores aportes del desarrollo tecnológico chino ha sido acercar innovaciones a países en vías de desarrollo mediante productos de calidad y precios más accesibles.
“Una contribución fundamental es la democratización de la tecnología. China ha permitido que tecnologías que antes eran muy lejanas y de difícil acceso para los países en vías de desarrollo, se conviertan en posibilidades asequibles”, señaló Argothy, máster en economía y gestión empresarial por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) Ecuador.
Argothy explicó que esa transformación no ocurrió de manera inmediata, sino que responde a un proceso de planificación e inversión a largo plazo que incluyó la formación de profesionales.
A su juicio, China logró superar la etapa inicial de reproducción de tecnologías extranjeras y avanzar hacia la generación de productos propios, capaces de competir e incluso marcar tendencias en mercados internacionales como el de automóviles.
“Es un proceso continuado de inversión en investigación y desarrollo, de generar patentes, de generar nuevo conocimiento”, sostuvo el especialista en gestión empresarial.
El investigador atribuyó también parte del éxito chino a la capacidad para identificar las necesidades reales de los consumidores y así desarrollar soluciones prácticas, eficientes y de menor costo.
Como ejemplo, mencionó el avance de los vehículos eléctricos que han ganado terreno en Ecuador, así como el desarrollo de automóviles con diseños adaptados a las necesidades de movilidad de las ciudades actuales.
“Podemos ver cómo la incursión de las marcas chinas en Ecuador ha alcanzado una presencia importante y domina gran parte del mercado automotriz”, dijo Argothy.
Expuso que en el ámbito tecnológico y de las comunicaciones, las empresas chinas proveen infraestructura y soporte, además de ofrecer teléfonos móviles que compiten con marcas tradicionales occidentales, con prestaciones similares y menor precio.
Otro factor que destacó es la competencia entre los principales centros de innovación de China como Shenzhen, Hangzhou y Shanghai, considerados pilares tecnológicos y económicos del país asiático, que impulsa el desarrollo de nuevos productos y mercados.
Respecto a las oportunidades para Ecuador, Argothy consideró que el acceso a la tecnología china representa una posibilidad para modernizar los procesos productivos, al señalar que la adquisición de equipos y maquinaria debe ir acompañada de la capacitación del talento humano para aprovechar su potencial.
“No basta con comprar la tecnología, hay que saber integrarla a nuestros procesos productivos. Más que una oportunidad, es un reto que implica generar capacidades”, enfatizó.
Sostuvo en ese sentido que Ecuador debe fortalecer la formación del talento humano y adaptar su sistema educativo a las necesidades de la industria, de manera que pueda aprovechar las innovaciones y generar nuevos productos con mayor valor agregado.
El economista consideró que la experiencia china demuestra que el desarrollo tecnológico requiere de una estrategia sostenida, así como planificación y formación de capacidades, elementos que pueden servir de referencia para países como Ecuador, que buscan avanzar hacia una economía más productiva e innovadora. Fin
Contexto para México
Contexto para México: El ascenso de China como generador de patentes y conocimiento propio obliga a México y Latinoamérica a replantear sus estrategias educativas e industriales. Históricamente dependientes de importaciones occidentales, los países de la región ahora encuentran en la oferta asiática alternativas competitivas que exigen mayor preparación técnica para ser aprovechadas.
Con información de la agencia de noticias Xinhua.


